Por qué se puede quemar el inducido de un motor de arranque?
En aplicaciones de trabajo pesado y, especialmente, en vehículos que
realizan distribución urbana, el motor de arranque puede estar sometido a
condiciones de operación mucho más exigentes de lo que parece.
Un caso analizado recientemente por PYP Suministros Industriales SAS
permite entender por qué, ante la destrucción de un inducido, no basta con
reemplazar el motor de arranque: es necesario investigar qué llevó al
componente a trabajar fuera de sus condiciones normales.
El caso corresponde a un Chevrolet FVR utilizado en reparto urbano,
donde se presentó una falla severa del inducido aproximadamente tres meses
después de su instalación. El tipo de operación, caracterizado por múltiples
paradas y ciclos de encendido y apagado, fue uno de los factores considerados
dentro de la investigación.
¿Qué se encontró en
el componente?
La evidencia muestra un daño térmico severo en el inducido,
acompañado de deterioro del aislamiento, deformación y desprendimiento en la
zona de salida hacia el colector.
También se observó deterioro importante en el área del portaescobillas y
las conexiones, con presencia de conductor con cobre expuesto. Esta condición
requiere determinar si fue consecuencia del evento térmico o si existía
previamente una condición de alta resistencia, una conexión deficiente o un
calentamiento localizado.
En el inducido, se evidencia de manera clara el daño térmico concentrado
en el devanado.
Por eso, el diagnóstico preliminar no debe limitarse a decir que “el
inducido se quemó”. El verdadero interrogante es:
¿Qué hizo que el motor de arranque alcanzara una
condición térmica capaz de producir este nivel de daño?
7 posibles causas que deben investigarse
El análisis técnico establece diferentes hipótesis que deben verificarse
antes de instalar nuevamente un motor de arranque.
1. Sobrecarga
térmica por ciclos frecuentes
Una operación urbana puede generar numerosos encendidos durante una
misma jornada. La acumulación de calor puede convertirse en un factor crítico.
¿Qué revisar?
Número de arranques diarios.
Duración de cada ciclo.
Temperatura del arranque.
Estado del inducido.
2. Accionamiento
prolongado
Si el motor tarda en encender y se realizan intentos prolongados o
repetitivos sin permitir un tiempo adecuado de recuperación, el motor de
arranque permanece sometido a una carga elevada.
Se recomienda registrar la duración real de los intentos y analizar el
comportamiento de operación.
3. Dificultad del
motor para encender
No siempre el problema está en el sistema de arranque.
Si el motor requiere demasiado tiempo para encender, el arranque
permanece bajo carga durante más tiempo del previsto.
Por eso también deben investigarse aspectos relacionados con:
Combustible.
Inyección.
Sensores.
Condiciones generales del motor.
4. Permanencia del
piñón engranado
Una de las hipótesis de mayor prioridad es que el piñón permanezca
engranado después del encendido.
Esta condición puede provocar que el motor térmico arrastre el inducido
a una velocidad superior a la prevista, generando una condición de sobrevelocidad
y daño térmico/mecánico.
Aquí deben revisarse el Bendix, solenoide, horquilla y corona.
5. Falla en
solenoide, relé o switch
Una orden de arranque que no desaparece inmediatamente después de soltar
la llave puede mantener el sistema accionado de manera anormal.
Por eso es necesario comprobar la señal en el terminal de mando y
verificar su retorno inmediato.
6. Baterías
deficientes o desbalanceadas
Una batería con condiciones deficientes puede generar una caída de
tensión y exigir un mayor esfuerzo durante el arranque.
La revisión debe incluir:
CCA + voltaje individual + caída de tensión +
estado de cada batería.
7. Problemas en
masas, cableado o sistema mecánico
Una resistencia elevada en el cable positivo o en las masas puede
producir caídas de tensión y calentamiento.
También deben revisarse el piñón y la corona, buscando desgaste
anormal, golpes, interferencias o marcas que evidencien un engranamiento
irregular.
¿Y qué papel tiene el conductor?
El comportamiento del conductor también debe formar parte de la
investigación, especialmente en vehículos que realizan múltiples paradas
durante la jornada.
Pero hay una diferencia importante:
Registrar una condición de operación no significa
culpar al conductor.
El informe recomienda analizar objetivamente aspectos como:
Número de encendidos y apagados por jornada.
Duración de cada intento.
Número de intentos cuando el motor no
enciende.Tiempo entre intentos.
Si se acciona nuevamente la llave cuando el
motor ya está encendido.Ruidos o zumbidos después del encendido.
Dificultades recurrentes de encendido.
Olores eléctricos, testigos o síntomas
previos.
La información del conductor debe convertirse en dato técnico de
operación y analizarse junto con las mediciones y la evidencia física.
¿Qué hacer antes de instalar otro motor de arranque?
Este es uno de los puntos más importantes del caso.
Cambiar el motor de arranque sin encontrar la causa
de la falla puede provocar que el problema vuelva a presentarse.
El plan de acción recomendado incluye:
Preservar las piezas dañadas y registrar placa, kilometraje, conductor,
fecha de instalación y fecha de falla.Desarmar e inspeccionar completamente el
arranque, incluyendo inducido, colector,
bobinado, escobillas, portaescobillas, solenoide, Bendix, bujes o
rodamientos y carcasa.Revisar Bendix y corona para identificar evidencias de permanencia
engranada.Medir baterías, CCA, caídas de tensión y
consumo durante el arranque.Verificar la señal del solenoide y que desaparezca inmediatamente al soltar la
llave.Analizar las condiciones que puedan estar
provocando dificultad de encendido del motor.Registrar el número de arranques y duración de
los ciclos.Capacitar a los conductores para evitar
intentos prolongados y reportar síntomas anormales.Hacer seguimiento después de instalar el nuevo
componente.
La recomendación del experto
Cuando un motor de arranque presenta una falla severa del inducido, no
debemos quedarnos únicamente con el componente que falló.
El daño observado en este caso es compatible con una condición de
trabajo anormalmente severa y con un marcado componente térmico, pero la
evidencia disponible no permite atribuir la falla exclusivamente al arranque,
al vehículo o al conductor.
Por eso, ante una falla recurrente, especialmente cuando ocurre pocos
meses después de instalar un nuevo componente, la recomendación es realizar una
investigación de causa raíz.
En PYP Suministros
Industriales SAS creemos que diagnosticar correctamente es parte de la
solución.
No se trata solamente de cambiar un motor de
arranque.
Se trata de entender por qué falló y evitar que vuelva a suceder.
PYP Suministros Industriales SAS
Más que un repuesto, una solución.